Conversaba el otro día con una amiga sobre una pregunta que nos suelen hacer a ambos. La pregunta en cuestión es: ¿Cómo lo haces? (el qué?)
Cómo hago para terminar un proyecto y empezar con otro, cómo hago para compaginar varias cosas con cierto éxito (estudiar, trabajar, escribir...), cómo hago para no dejarlo cuando se tuercen las cosas, cómo lo hago para que las cosas no me afecten (al menos no demasiado, no es que padezca una psicopatía ).
Bueno yo no soy nadie especial, de hecho el gran motor de todo lo que hago es que en estado de letargo suelo cometer estupideces varias. La pregunta real es: ¿Tienes algo mejor que hacer que aquello que estas haciendo ahora mismo?. ¿Hay algo que hayas pensado hacer pero te sientas incapaz?, ¿Crees que aquellos que lo han conseguido tienen alguna capacidad especial de la cual tu careces? (si es así esta justificado, aunque la respuesta en la mayoría de los casos será un rotundo NO).
El problema es que vivimos la vida como si durase eternamente, la gente ocupa horas enteras conversando sobre todo lo que van a hacer (desde sacarse el carnet de conducir hasta viajar por todo el mundo, el tema es lo de menos), en algunas ocasiones tienen idealizado hasta el más mínimo detalle (tasas, hostales), incluso puede que contratiempos imaginarios ( examinador irritante, perder un avión por culpa de una señorita muy guapa en el aeropuerto de Ibiza que te pide muy amablemente que esperes unos minutos atendiendo a unas señoras que casualmente son las últimas personas que entrarán en el vuelo que te ha de llevar a Madrid).
Todo un mundo imaginario donde pasan cosas imaginarias y se viven vidas imaginarias. cuando la vida real queda relegada a un segundo plano. El protagonismo se lo queda todo la vida hipotética y te mueres pensando el cuando y el cómo.
La diferencia entre alguien que hace y alguien que dice es simplemente ejecutar la acción ( evidente pero necesaria reflexión), dicen que es mejor amar y haber perdido que nunca haber amado. Gran verdad, y además extrapolable a todos los aspectos de la vida. Monta un negocio, arruinate. Vive con tu pareja, separate. Viaja, duerme en un jodido parque. VIVE. Pero por el amor de Dios ( el que sea) que tus anécdotas en la Residencia de Ancianos donde te dejen tus hijos no sea la autoescuela donde te vas a sacar el carnet.
Toda situación es temporal, disfruta las situaciones buenas en la medida de lo posible, aprende de las malas experiencias en la medida de lo posible.
Todos tenemos el poder de cambiar el mundo, aunque sea la minúscula porción que nos toca,
Un fuerte saludo a todos.
Pagliacci